Opinión 09-04-2013

Tiranía Democrática
CFK le desconectó el respirador a la República

Tiranía Democrática

El poder judicial argentino necesita, desde hace décadas, independizarse todo lo posible del ejecutivo. Es la única forma de encaminarnos hacia la idea de país serio, con un gobierno 100% sujeto a derecho, por más cantidad de votos que haya obtenido en una elección.

El anuncio de Cristina Kirchner va en sentido absolutamente opuesto a esto. Busca hacer que la justicia dependa del ejecutivo aún más de lo que depende hoy.

Si la Argentina, como República, estaba en terapia intensiva, Cristina Kirchner ayer le ha desconectado el respirador artificial.

Con el legislativo sujeto a la talibanización de la mayoría, y con el judicial en el mismo sentido, la democracia republicana pasará a ser un mero formulismo, porque entraremos formalmente en una democracia populista no republicana, regida por el fraude electoral. O, lo que es lo mismo, en una tiranía democrática. Venezuela.

En dos frentes juega el gobierno con su proyecto de kirchnerización judicial. Busca por un lado, tomar control de los estamentos medios altos del poder judicial, e ir vaciando de atribuciones a la Corte Suprema. Busca, por el otro, allanar el camino, en caso de perder el poder, hacia la impunidad.

Aumentar la cantidad de miembros del consejo de la magistratura, de 13 a 19, y la elección de los mismos, será la trampa kirchnerista para adjudicarse la mayoría y poder designar legalmente a todos los jueces adictos que se le ocurra.

Limitar las medidas cautelares a 6 meses es una forma de asegurarse que no le puedan dilatar los tiempos en resoluciones afines a la revolución, como las de la Ley Clarín y el predio de la Rural.

Incrementar la fortaleza del estado frente a la justicia le permitirá cometer mayores arbitrariedades que las que comete, pero en un marco legal más afín a sus designios.

Cristina Kirchner juega libremente a la revolución totalitaria, y nadie parece tener las agallas suficientes para impedírselo.

Es probable que, una vez más, las decisiones finales queden al arbitrio de la Suprema Corte, que deberá analizar si las medidas y eventuales leyes a sancionar en la escribanía del congreso son, como parece, inconstitucionales.

Quizá volvamos al típico juego de que "ya se sabe que Zaffaroni les vota a favor, y hay que ver que pasa con Lorenzetti..." y exactamente la misma película del pasado Diciembre....le película de siempre.

El Kirchnerismo, cegado, detrás de una líder demencial, tratando de derrumbar cualquier estamento o institución que le pueda poner coto a sus desenfrenos, a su inmoralidad, a su desmesurado afán de poder y a su inédita corrupción.

Si alguien tenía alguna duda que la Argentina, bajo los Kirchner, se encaminaba a su desaparición como República, el anuncio de la presidente debería despejarle cualquier nube.

Si alguien creía que el Vamos por Todo tenía algún límite, ahí tiene la refutación más clara y despiadada.

Y, si a estas alturas, alguien insiste con aquello de que "el pueblo nunca se equivoca", es porque no tuvo la chance de conocer en profundidad al pueblo argentino. Salud.


Fabián Ferrante


 

El Opinador Porteño


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